« lun 17 sep - dom 23 sep | Página de inicio | lun 15 oct - dom 21 oct »

18/10/2007

shushuwa


     En busca d eun título de buena presencia.  

     La Anita me dijo: Supongo que entrarás a teatro.
Yo no tenía ni la menor idea que iba a hacer; estaba ese taller urbano, volley y tal vez teatro.               
        Comenzaron las extraprogramaticas, y yo estaba un tanto alterada por aun no haber decidido nada. En ese mismo tiempo cruzaba Barros conversando con una actual desconocida.
Hablaba de sus intervenciones "streetarianas"(intervenciones urbanas). Personalmente no me agradaban las que hacía ella pero el concepto era lo que me conmovía, la idea de intervenir y mostrar arte propio, esa idea me revolvía la cabeza. Hice un par de
stencils que jamás saqué a la calle. Alguna vez pegué un pato (era un regalo simbólico), y una puerta que era -supuestamente- un atajo a China, que lo quitaron en breve. Después me fui decepcionando: ya nadie miraba "mi arte", solo seguían caminando recto con sus problemas tatuados en la cara y ninguno dobló su cabeza para perderse en colores, quizás críticas, tal vez sueños y así todo un universo aparte. No continúe tratando de seguir los pasos de delfín, aunque me siguiese gustando. Por que todo lo que fuese belleza natural o creada por el hommo sapiens se veía opacada. No sabíamos  ni siquiera respetarnos a nosotros. Hacemos noticia y presa de nuestras bocas lo mas horrible del hombre, creándonos y adiestrándonos para ser insensibles.
         Capturé toda mi motivación y la llevé a otro lugar, que aun no tenía nombre.
          Todas las cosas que he hecho, a donde he ido, e inclusive imaginado, es buscando un lugar. Hoy parece que por fin lo encontré:

       
      (CUADRITO QUE DICE: TALLER DE ARTE Y URBANISMO
                                                      AQUI ---> )




   Misteriosas lechuzas volando en aquel “mundito”



                   Un día viernes, para ser más precisa 13 de julio, Loreto Arias me acompañaba a una “consulta médica” sabiendo que posterior a ello debíamos dirigirnos a la librería “Alas” del exitoso escritor “Omar Lara’’ para efectuarle una entrevista. De él ya teníamos referencias un tanto extrañas, una imagen y sabores no muy cómodos creados y asumidos en nuestra mente. De todas maneras caminamos hacia allá despreocupadas, dejando las proyecciones de lo que vendría en estado neutro, hablando sobre otros asuntos completamente anexos a la que sería nuestra peculiar visita a la librería.
                 Llegamos hasta la entrada de este “mundito”, con Loreto nos miramos: fue un sentir mutuo de incertidumbre y miedo no deseado sucedido de forma inmediata.
                 Puerta de madera y vidrios con aire antiguo, en un rincón un timbre tímido que reflejaba una sensación de que era mejor no tocarle e irse. Después de unos minutos de indecisión, con mi compañera de hazaña decidimos caminar hacia “Ongolmo con Chacabuco” para lograr obtener respiros serenos y sacarnos esa especie de sensación ridícula.
                 Cavilamos una excusa para aquel momento donde su rostro y espacio dejaran de ser referencias. Se nos ocurrió entrar con la farsa de que andábamos buscando un libro llamado “El jardinero fiel” de la escritora “Clarissa Pinkola”, libro que había sido consultado en ese mismo instante por teléfono a una cómplice.
                 Respiré hondo y con mi mente interrogadora me pregunté: ¿por qué nos está costando tanto? Ya que personalidad (y comprobado a veces por terceros de mala forma) no es algo que nos falte ni a mi ni a mi acompañante.
                   Al llegar por segunda vez a “Alas”  no alcancé  a canalizar ningún sentir cuando Loreto tenía su dedo en el que fuese un tímido timbre: un sonido penetrante que en el fondo no era más que un abrir de puerta de este ente desconocido. Quizás no demostró una simpatía exuberante ni fue acogedor pero en ningún caso se mostró molesto por nuestra visita cuando preguntó en que podía ayudarnos. Ocultando el nerviosismo respondimos que andábamos buscando el libro: “el jardinero fiel”, en ese momento se paró de su silla situada en un rincón oscuro quebrando el penetrante silencio siendo alumbrado  por uno que otro rayo de sol proveniente de la puerta. El libro que habíamos utilizado como excusa no lo tenía pero comenzó a hablarnos de una escritora brasileña quien coincidía por nombre.
                  Rompiendo nuestra incomodidad nos preguntó de qué universidad veníamos. Lo que provocó un par de sonrisas aclarándole que estudiábamos en el colegio “Instituto de Humanidades”. Con su rostro sorprendido nos comentó que había participado de una tertulia literaria hace algunos años atrás en nuestro colegio. En ese momento sonaba de fondo música clásica sumamente amena para nuestros oídos.
                 Ya que la atmósfera se siguió tornando aun mas grata pregunté si podía tomar algunas fotos y de inmediato asomó sus dudas lo que sólo se plasmó en un gesto facial ya que en el instante respondió: sí, por supuesto. Le sonreímos y dijo una frase que nos llamó mucho la atención: “saquen fotos a la librería pero a mi no, porque me robarán el alma”.
                  Un rato más tarde, después de haber sacado las fotos correspondientes, Omar Lara preguntó: - ¿mujercitas, ustedes saben qué significa “Ongolmo”?, respondimos la verdad: no señor. Miró un papel que yacía sobre su escritorio y nos dijo con entonación acogedora que “Ongolmo” provenía del mapudungún y significaba “misteriosa lechuza del bosque”.
                 Al ver mí olvidado reloj noté que ya era prudente nuestra retirada. Fue un adiós bastante insípido pero en lo que respecta a nuestros adentros se hacía una experiencia intensamente enriquecedora.
                  Al salir las palabras sobraron, ya no se respiraba de aquel mundito llamado “Alas”.  Estábamos tan completas que no necesitamos adjuntar letras, palabras, ni frases.
               Estas son las ventajas de tener un Taller de cultura y arte urbana ¿no?, aunque sean detalles, contribuyen a un gran complemento, que se sienta en nuestras mentes, complemento único que es valorado por mí y sin duda por todos mis compañeros que eligieron esta gran opción  al principio del año escolar 2007.